Minitrípode

Sobre la necesidad de usar un trípode o no, no cabría discusión alguna, claro que lo más cómodo es disparar a pulso y siempre que haya luz suficiente para poder disparar con tiempos de exposición rápidos, las fotos siempre nos saldrán bien definidas y claras.

Pero si la luz escasea, a menos de 1/30 seg. no hay pulso por muy concentrado que uno esté que pueda sacar una fotografía nítida. Por eso cuando vaya a anochecer o amanecer, en interiores con poca iluminación o simplemente que queramos salir nosotros mismos en la fotografía, usando el disparador automático, el trípode nos será imprescindible.

Manfrotto PIXI

Normalmente suelo llevar en el maletero del coche un trípode para que las fotos me salgan lo mejor posible, ya que cuando sin él soy un verdadero desastre porque muchas me salen movidas, etc.. El susodicho trípode es un Manfrotto Pixi que para mí tiene mucha utilidad ya que ocupa muy poco espacio.

Este es uno de los cinco trípodes que tengo, y es uno de los que con más cariño uso, y todo porque es un aparato que pesa muy poco, solamente 190 gramos.

El complemento ideal para toda clase de cámaras, tanto digitales, como analógicas, de fotos o de video, es la utilización de este pequeño dispositivo, que te hace que la calidad con que puedes trabajar las fotos, sea inmejorable, sobre todo cuando lo que utilizas es el dispositivo de exposición, ya que es imposible que con este pequeño trípode se muevan las fotos. Otra de las cosas más buenas, que tiene es que donde se acoplan las cámaras, es universal, por lo que sirven para casi todas.

No solamente sirve para cuando utilizas las cámaras en modo de exposición, sino que puede ser utilizado casi siempre, y cuando lo usas verás que es casi imposible que las fotos te salgan movidas.

Aunque mayoritariamente lo utilizo como base de mi cámara de fotos, en otras ocasiones también lo he usado para la cámara de video y en ambos casos me da un resultado excelente para lo que yo deseo.

El trípode abierto, con las patas recogidas tiene una altura mínima y máxima de 13 centímetros; esta posición tan poco elevada reconozco que a muchas personas le puede ser muy útil para determinados trabajos o enfoques. Con las patas cerradas se puede utilizar como si de un palo selfie se tratase.

En cuanto a su actual aspecto exterior poco puedo decir aparte de que tiene el ya acostumbrado color negro con las también acostumbradas gomas en los extremos de las patas.

Como dato adicional he de decir que lo tengo desde hace unos meses, que lo compré en Toledo aprovechando mi estancia de trabajo, que me costó alrededor de 17 euros (según quiero recordar) y que no me arrepiento de haberlo comprado porque me ha dado un resultado verdaderamente bueno.

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Minitrípode Hama

Pero cuantas veces por no ir cargado con el trípode lo hemos dejado en casa y nos hemos ido sólo con la cámara, aún sabiendo que como queramos hacer una foto con todo el grupo incluyendo al fotógrafo o bien nos arriesgamos a que el primero que pase nos haga el favor de hacérnosla y aunque ponga todo su empeño y buena fe, o bien nos corte los pies o algún miembro del grupo no salga entero o sacrificarnos y hacer nosotros la foto aunque nos muramos de ganas de salir en ella.

Así que el trípode siempre acabamos dejándolo atrás por la incomodidad de llevarlo pero siempre acabamos por echarlo de menos en más de una ocasión.

Pero de un tiempo a esta parte, desde que se pusieron de moda las cámaras compactas digitales que no pesan mucho este minitrípode de Hama nos puede sacar de más de un apuro, con la ventaja de que podemos llevarlo cualquier parte que vayamos en nuestro bolsillo.

Una de las premisas de un buen trípode es que sea pesado y seguro, si partimos de esta base, este minitrípode Hama no nos valdría, pero hay que enfocarlo desde otro punto de vista y fijarnos en las ventajas y no en los inconvenientes que los tiene, como son que este trípode para algunas cámaras réflex no nos vale ya que son cámaras con bastante más peso que las compactas digitales, al tener objetivos más grandes y pesados que sobresalen bastante, como el minitrípode Hama tiene poca base de sujeción, la cámara no queda estable y acaba cayéndose hacia delante por el peso del objetivo .

Y es que a un trípode que tan solo pesa 95 gramos y 130 mm de altura no puede sujetarnos cámaras de un cierto peso y tamaño, pero es ideal para la mayoría de las cámaras digitales compactas, APS-C y réflex con objetivos ligeros que vemos por la calle.

Cuando está plegado es muy pequeño y ocupa muy poco espacio nos cabe en la palma de la mano.

Las patas de 13,5 cm. al desplegarse se alargan 6 centímetros más. El inconveniente que tenemos con este tamaño es que para hacer fotos la mayoría de las veces necesitaremos un lugar elevado para que la foto quede bien porque si no parecerá que la hemos hecho a ras del suelo. Lo bueno es que dónde pongamos la cámara, siempre que sea una superficie plana, tendremos la certeza de que la cámara estará bien sujeta y al utilizar el disparador automático de esta, no se caerá.

El cabezal se mueve hacia delante y hacia atrás, y una vez elegida la posición correcta, presionando una palanca este quedará fijo. También gira 360º por lo que por ejemplo si colocamos la cámara en posición vertical para hacer fotos en esta postura la cámara queda en posición tal que por su propio peso desestabiliza el trípode, por lo que no hay que ponerle algún soporte debajo para que no se caiga con el trípode.

La rosca es de 1 / 4 » que es la medida universal de las cámaras para fijarse a un trípode, el problema que tiene es que al tener tan poco espacio, el cabezal de la rosca es la cabeza de un tornillo, por lo que para apretar la fijación a la cámara deberemos usar la mano.

El minitrípode Hama es ideal para cámaras fotográficas compactas, videocámaras, pequeños monitores LCD, micrófonos y minialtavoces.

Un pequeño trípode que podemos llevarlo incluso junto a la cámara digital en la funda de esta, que tiene sus inconvenientes pero que una de sus grandes virtudes es lo poco que pesa y sobre todo el pequeño tamaño que tiene.

Su precio ronda entre los 5 y 10 euros por lo que podemos tenerlo como segundo trípode para cuando salimos con nuestra cámara compacta y no queremos o no podemos ir cargado con uno normal.

Así que si queréis salir siempre en la fotografía, no olvidéis meteros en el bolsillo el Hama minitrípode, posiblemente uno de los trípodes más pequeños y ligeros del mercado.

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