Tengo en mi casa dos plantas de Áloe Vera y la he usado para las quemaduras, para el herpes labial, como hidratante ….y siempre me ha dado muy buen resultado.

A todas mis amigas les fui dando «hijos» para que sembraran y también lo utilizan a menudo.

Por ello hoy os quiero hablar de ella y deciros para que la podéis utilizar.

Características

De las más de 300 variedades de aloe, el aloe vera (barbadensis miller) o sábila, es el que posee un mayor reconocimiento respecto a sus propiedades curativas.

Pertenece a la familia de las liláceas. La raíz es nudosa, y el tallo corto. Las hojas, carnosas, triangulares y lanceoladas forman un rosetón.

Son de color verde grisáceo; con la luz intensa, amarillean y enrojecen. Las jóvenes poseen motitas blancas.

Se desarrolla en grupos, los ejemplares jóvenes brotan de la raíz de los adultos. Las flores son tubulares y de color amarillo. Otras especies poseen flores rojas o anaranjadas.

Entre las capas de la epidermis discurre su amargo acíbar, rico en aloína. En el centro de la hoja se acumula una pulpa gelatinosa y transparente: el gel, cristal o filete de aloe.

Tanto el acíbar como el gel se obtienen de las hojas.

Cultivo

Con origen en África, esta planta perenne es de climas áridos y cálidos, susceptibles al frío y al exceso de agua, por lo que requiere suelos arenosos y de buen drenaje, ligeramente ácidos, así como abundante iluminación.

Prefiere lugares soleados y cálidos, llegando a medir alrededor de 2 metros de altura.
Requiere un regado esporádico siempre que la tierra haya eliminado totalmente el agua del riego anterior.

Es conveniente transplantarlas a macetas de barro, para contribuir a la evaporación del agua.
Cuando son transplantadas, no deberá regarse la planta durante una o dos semanas, dando tiempo a sanar las raíces.

Deberán separarse los hijos que brotan en la base del tallo, pudiendo plantarse en macetas individuales.

Cuando las hojas son muy finas y torcidas es señal de la falta de riego, mientras que el endurecimiento oscuro de las hojas es muestra de exceso de humedad.

Si las hojas se abren horizontalmente les falta luz, mientras que el color amarillento o rojizo se debe a la abundancia de luz.

Un lento crecimiento puede deberse al exceso de agua

Cosecha

Se utilizan las hojas basales, duras, carnosas y de mayor tamaño. Se cortan con cuidado, para no dañar el resto de la planta.

Para eliminar el acíbar se realizan cortes transversales a la hoja y se deja discurrir la savia sobre un recipiente. Posteriormente puede tratarse térmicamente para condensar el látex.

El cristal o gel de aloe se obtiene cortando los bordes de la hoja y separando el filete con un cuchillo o una cuchara. En la nevera, el gel se conserva varias semanas dentro de su estuche natural, aunque también se mantiene algunos días si es sacado de la hoja.

Cuando el cristal se oscurece indica su oxidación, por lo cual se deberá desechar

El aloe vera es bueno para…

plantas de aloe vera

Esta planta es muy buena para la piel. Tiene propiedades que la restauran de cualquier maltrato (sol, quemaduras, heridas…), porque la nutren por dentro y por fuera. Le aporta vitaminas que hacen falta cuando tenemos algún que otro problemilla tipo los de antes. Por eso mismo se ha usado (y se sigue usando) para infinidad de cosas.

Aquí os nombro solo algunas (nombrarlas todas seria largo y no llego a saberlas):

  • Cicatrización: Gracias a la composición de su pulpa hace que las heridas cicatricen pronto. Es muy recomendable para personas diabéticas que por el azúcar las heridas tardan más en cicatrizar. Además, tiene la función de coagular la sangre para que deje de salir (¡perfecto para las heridas escandalosas donde sale un montón de sangre por un cortecito!)
  • Para la celulitis: Dicen que el aloe vera estira la piel por sus características reafirmantes que tiene. Solo basta con frotar un trozo de aloe vera sobre la parte celulítica y en un tiempo, como nueva.
  • Para las quemaduras del sol en verano: Puede funcionar como crema after sun. Tan solo hay que pasar la pulpa por la zona y esperar a que se seque.
  • Acné: Hace desaparecer el acné. Yo la he usado para este fin y va bien, pero hay que tener paciencia. Esta planta actua de dentro hacia fuera, por lo que en un principio puede hacer que salgan más granitos, pero tan solo serán unas 2 semanitas. Luego empezaremos a ver la mejoría. Para este problema, basta con aplicar la pulpa directamente sobre los granitos al levantarse y acostarse. Sé de buena mano que para este fin lo han recomendado médicos especialistas.
  • Como mascarilla antiarrugas: Ya he comentado los beneficios que tiene para la piel, la restaura y la estira.
  • Para tratar herpes y hongos
  • Mejora las hemorroides por su efecto analgésico

Pero no solo eso, porque también interviene en funciones internas; gracias a su composición hace desaparecer la acidez, reduce las posibilidades de padecer cáncer, mejora el funcionamiento del sistema inmune, parece que mejora la diabetes (pero aún no se ha probado del todo), tiene efecto analgésico y en caso de fiebre la baja gracias a su ácido salicílico y mejora úlceras, entre otros.

Forma de empleo

La forma de empleo es muy simple. Primero decir que tenemos en el mercado infinidad de productos que tienen aloe vera como componente; menos puros (es decir, mezclado) o completamente puros (geles puros de pulpa de aloe vera, aunque eso de «completamente» está por ver…). Estos geles y cremas funcionan, pero yo recomiendo usar la planta directamente, pues eso si que es 100% puro y con lo cual nos va a hacer antes efecto.

Antes que nada nos faltará una planta. La podemos encontrar en cualquier tienda de jardinería donde vendan plantas. Es muy fácil encontrarla, muy característica y muy vendida, así que no tendremos problema a la hora de adquirirla. Si la vamos a usar con fines medicinales, mejor si compramos una grande porque nos durará más (lógicamente). Lo bueno de estas plantas es que, si cortas una de sus hojas y la plantas en otra maceta vuelve a salir otra planta, con lo que no tenemos que estar comprándola cada dos por tres, se regeneran muy rápido y muy bien.

Una vez tengamos la planta, como ya he dicho en algún lugar donde tenga sol, es hora de empezar a usarla medicinalmente. Las hojas más cercanas a la tierra (es decir, a la raiz), son las que más productos terapéuticos tienen; esas son las que nos interesan para empezar el tratamiento. Cortaremos una de estas hojas lo más cerca posible del tronco central, y no nos preocupamos por el corte porque esa rama volverá a producirse gracias a su gran regeneración. Si miramos el interior de la rama cortada veremos la pulpa; es transparente y tiene un aspecto gelatinoso.

Esta pulpa es la que tiene los efectos medicinales. Para usarla, solo hace falta cortar un trocito a lo ancho de medio centímetro de anchura más o menos, y quitarle los pinchos (el resto de rama podemos conservarla en la nevera tapando la parte cortada con un trocito de papel albal, importante que a la hora de volver a usarlo quitemos la primera parte porque se nos habrá secado un poquito). Con la parte cortada, tan solo tenemos que pasarla por el sitio a tratar. Veremos como nos deja en la piel una especie de «baba», por decirlo de alguna forma, pero eso es lo verdaderamente terapéutico. Si la vamos a usar como tratamiento para cualquier función interna, tendremos que comernos la pulpa. No está muy buena que digamos, y deja la boca pastosa durante un ratito, pero todo es probarlo. Si no nos gusta siempre podemos comérnosla engañándonos con algún alimento (por ejemplo, un yogur). El olor no es muy bueno, pero es lo que hay.

gel aloe vera

Si optamos por los geles, tan solo hará falta aplicarlos por la zona a tratar, que preferiblemente tiene que estar limpia. El tratamiento con geles es más fácil de aplicar pero aunque lo vendan como 100% natural, casi ninguno lo es por lo que si tenemos la planta en casa y nos lo aplicamos directamente los efectos beneficiosos los veremos antes que con un gel.

Cosas a tener en cuenta

Para tratarnos con Aloe Vera tenemos que tener paciencia. Es un tratamiento largo, que da sus frutos positivos al tiempo de estar usándolo, es más, al principio de estar usándolo puede empeorar los síntomas. Esto hace que mucha gente abandone el tratamiento, pero lo bueno viene al tiempo; realmente es una planta muy efectiva, recomendada por médicos especialistas. Tan solo nos hace falta un poco de paciencia.

Otra cosa a tener en cuenta es que debemos usarlo 2 veces al día, preferiblemente antes de acostarnos y al levantarnos, y no más. Esto es importante porque si lo usamos más reseca mucho la piel, hasta el punto que nos puede resultar molesto.

Conclusión

Pues nada, poco tengo que decir; buena planta, os puedo asegurar por experiencia propia que funciona, al menos para el acné. Me parece increíble como de una planta pueden salir tantos efectos beneficiosos, y de manera natural. Yo personalmente prefiero tratamientos naturales que químicos, así que me viene que ni de perlas…

Receta para acondicionador de pelo con Aloe Vera

De regalo, os dejo con una receta para haceros un acondicionador ultra ecológico con la planta. Necesitaréis:

  • 1 taza de pétalos de rosa frescos
  • 3 cucharadas soperas de jugo de aloe
  • 2 cucharadas de miel
  • 2 tazas de agua caliente
  • 2 cucharadas de aceite de almendra

Vertemos el agua sobre los pétalos de rosa y los dejamos reposar para que puedan marchitarse y ablandarse.En el recipiente que tendremos preparado para batir mezclamos las tres cucharadas de jugo de aloe con la miel y el aceite de almendra.A continuación,batiremos todos los ingredientes e iremos añadiendo poco a poco la mezcla de rosas mientras batimos a poca potencia.El resultado va ser una mezcla de consistencia homogénea.

Para utilizarlo nos lo aplicaremos dando un masaje sobre el cuero cabelludo y haciendolo llegar hasta las puntas.Luego nos cubriremos la cabeza con una toalla y lo dejaremos actuar 30 minutos. Lo guardamos en el frigorífico no más de dos semanas.

Este preparado nos será de gran utilidad sobre todo si nuestro pelo está castigado o falta de brillo.