Lo primero que necesita un bebe cuando sabemos que estamos embarazadas es una cuna donde se sienta cómodo, pueda dormir y que nosotras estemos tranquilas de que se encuentra seguros.

Para ayudarte a elegir, a continuación hemos seleccionado algunas de las mejores cunas que puedes comprar para que escojas la que mejor se adapte a las necesidades de tu bebé y a las tuyas.

Las mejores cunas

Chicco Next2me Cuna de Colecho con Anclaje a Cama y 6 Alturas, Marrón
Cambrass Star - Juego de colcha I/V cuna + protector, 60 x 120 cm, color gris
Small Foot Company 2852, La fábrica de sueños Puppenwiege
Micuna Wonderfull - Cuna, unisex, color blanco y rosa
Modelo
Chicco Next2me - Colecho
Cambrass Star
La fábrica de sueños Puppenwiege
Micuna Wonderfull
Precio
168,17 €
desde 78,95 €
37,89 €
249,00 €
Nota
Características
6 alturas. Incluye colchón.
Incluye colchón, colcha y protector
Incluye almohada, manta y colchón
De diseño muy bonito, estable. Lateral abatible.
Chicco Next2me Cuna de Colecho con Anclaje a Cama y 6 Alturas, Marrón
Modelo
Chicco Next2me - Colecho
Precio
168,17 €
Nota
Opiniones
Características
6 alturas. Incluye colchón.
Cambrass Star - Juego de colcha I/V cuna + protector, 60 x 120 cm, color gris
Modelo
Cambrass Star
Precio
desde 78,95 €
Nota
Opiniones
Características
Incluye colchón, colcha y protector
Small Foot Company 2852, La fábrica de sueños Puppenwiege
Modelo
La fábrica de sueños Puppenwiege
Precio
37,89 €
Nota
Opiniones
Características
Incluye almohada, manta y colchón
Micuna Wonderfull - Cuna, unisex, color blanco y rosa
Modelo
Micuna Wonderfull
Precio
249,00 €
Nota
Opiniones
Características
De diseño muy bonito, estable. Lateral abatible.

Baby Home Mini Cuna Dream

Baby Home Mini Cuna Dream

Decidir que moisés o minicuna comprar, no es tarea fácil, puesto que buscas la mejor, la más cómoda, practica, ligera, económica y si puede ser bonita, mejor que mejor, en este caso, casi cumplimos con todos los parámetros, lo primero que a mí me llamo la atención por supuesto fue el diseño moderno y sus colores, desde los más vistosos naranja, rojo, pistacho, hasta el más atrevido negro, pasando por el color arena para los más discretos.

Su peso es otra de las ventajas, ligero como una pluma .Tiene tres posiciones en sus patas: mecedora, ruedas o fijo (no hay muchos en el mercado que posean estas características .Desmontar y lavar es un pis pas.

Viene con un edredón la mar de calentito y no necesita sabanas ni nada .El colchón es genial, antivuelco, importante para evitar que los bebes se den la vuelta. Su durabilidad está comprobada, la mía lleva ya 2 pequeñajos y esta nueva.

Quizá si hay que ponerle un PERO sería el precio. Así que la recomiendo a todo el mundo que vaya a tener un bebe y tenga dudas en esta decisión.

Micuna Istar

micuna istar

Elegí esta cuna porque me gusto su diseño y con el uso me di cuenta de que acerté con su compra. Quería una cuna normal, no una minicuna, aunque en esta serie también exista el modelo pequeño, pero quería una que me sirviera hasta que pasara al peque a la cama y así fue.

Como he dicho anteriormente para mí fue una gran compra. La usé hasta que mi hijo tuvo 26 meses y nunca me dio ningún problema. Es robusta y segura y una de las cosas que más me gusta de ella es que las barandillas son altas por lo que es prácticamente imposible que el niño se salga solo de ella, ya que le queda alta para treparla. De hecho, el mío nunca lo consiguió aunque lo intentó en más de una ocasión.

La base del colchón la puedes colocar en dos alturas, por lo que cuando aún es muy bebe la puedes colocar en la posición superior y es mucho más cómodo tener acceso a tu bebe, porque aunque puedas bajar el alterar es muy útil tener al peque en una posición más alta, ya que nuestra espalda lo agradece.

Yo las ruedas nunca se las llegué a poner, las tengo tal y como venían guardadas porque no tenía necesidad de mover la cuna de la posición en la que la puse, pero es bueno tener la opción para quien lo necesite. Las ruedas por supuesto tiene freno.

cuna bonita

La barandilla lateral aunque se pueda bajar es segura, ya que el niño solo nunca lo podrá hacer porque para bajarla es necesario apretar dos botones a la vez para soltar los enganches que la sujetan y estos están colocados uno a cada extremo del lado largo de la cuna, por lo que un bebe no llegara al 1,20m que necesita estirar sus brazos para apretar los dos botones a la vez.

Para limpiarla, basta con un paño húmedo, ya que al ser lacada es muy fácil de limpiar y es evidente que las cunas no tienen grandes suciedades o al menos así debería ser.

Yo compré también el cajón y aunque en mi opinión es bastante caro (100 euros) sí que me fue muy útil, porque aunque no tiene mucha altura, al ser de la misma medida de la cama tiene espacio suficiente para guarda la ropa de la cuna y algunas toallas y toquillas.

El cajón es blanco al igual que la cuna y sus tiradores son estrellas azules iguales que las que acompañan al dibujo del príncipe en el pielero de la cuna.

Sin duda, está claro que para mí fue una buena compra. Lo peor, el precio, y aparte el colchón que no está incluido y la ropa de cuna (sábanas, edredón, chichonera, etc.). Pero a pesar de esto volvería a comprarla porque me dio lo que necesitaba y con un resultado mucho mejor de lo esperado.

Babybay Cuna de colecho

cuna colecho

Tengo dos niños, uno con 2,4 años y otra que hoy ha cumplido 5 meses, a mí niño le di el pecho hasta los 16 meses y a la gordita se lo sigo dando aún, bueno pues con el niño pasé unas noches horribles porque cada vez que quería comer me tenía que levantar, coger al niño y buscar una silla o butaca cómoda para poder darle la teta a gusto y pasaba mucho frío además de que con tanto trajín me espabilaba y me costaba muchísimo volver a coger el sueño por esto mismo, cuando volví a quedar embarazada me dispuse a buscar una solución antes de que naciera mí pequeña

Y después de mucho buscar di con esta súper cuna, fue la solución a todos mis problemas y pude comprobar lo acertada que había sido mi compra desde el primer día que la recibimos, teniendo ya la gordita casi una semana.

Lo que la hace diferente es que va incorporada a nuestra cama, como una prolongación de la misma o como su propio nombre indica como un sidecar. Es muy fácil de engancharla a nuestra cama pues es totalmente ajustable en altura para ponerla a la misma altura de nuestro colchón. Cuando nuestro peque no quepa la podemos convertir en un precioso banquito o escritorio sin necesidad de accesorios

La cuna nos llega totalmente desmontada pero su montaje no es demasiado complicado, además contamos con un pequeño libro de instrucciones y dibujitos aunque mi libro no venía en español.

Aclarar que aunque deis el bibi también os puede venir muy bien, porque el bebé duerme más tranquilo y tú también.

Rebajas
Babybay Cuna de colecho
5 Opiniones

Cuna Ikea Gulliver

cuna gulliver ikea

Podría estar cuatro párrafos hablando de Ikea, pero creo que a estas alturas de la película, todos conocemos al gigante sueco, así que, para que os lo saltéis, mejor me lo ahorro. Eso sí, os dejo una recomendación personal. Si tenéis un bebé, o un niño, echadle un vistazo a los productos de la sección de niños de Ikea. Son productos de calidad a un precio realmente competitivo y dan muy buen resultado.

Antes de gastaros en algunas cosas una millonada en una tienda de bebés, echadle un vistazo a Ikea, que igual os lo soluciona por mucho menos. Afortunadamente, en cuestión de bebés y niños pequeños, tenemos a Ikea, que es una gran ayuda en muchas cosas. Los productos de Ikea suelen ser buenos, bonitos y baratos. Pagas por ellos un precio razonable, los utilizas durante suficiente tiempo como para amortizarlos e incluso los pueden utilizar otras personas después, porque se quedan como nuevos.

En la sección de niños de Ikea encontraréis muchísimos productos que vienen francamente bien: desde juguetes hasta ropa de cama, ropa de baño, bañeras, y por supuesto cunas y camas. Precisamente en la sección de cunas y camas es donde nosotros compramos la Cuna Gulliver, de la que hoy quiero hablaros.

Uno de esos productos comprados en Ikea que mejor nos ha resultado ha sido la cuna de Henar. En cuestión de cunas, puedes gastarte un pastizal (las hay por 800 o 1.000 euros, con eso os lo digo todo) o comprar una cuna bonita, de barrotes de toda la vida, en el color que quieras (hay variedad, aunque creo que la blanca es la mejor, al menos para mí) y por un módico precio.

Digo lo de la cuna de barrotes de toda la vida, porque es el modelo Gulliver, que es el que más me gusta. Y también dentro de este modelo, la de color blanco es mi preferida.

Pero en Ikea en cuestión de cunas hay variedad. Echándole un vistazo ahora mismo a su web, existen al menos seis líneas de cunas en Ikea, con precios que oscilan entre los 39,99 euros la más barata y 201 euros la más cara. Esta última incluye cajones en la parte inferior de la misma. Entre ambas, existe una variedad de líneas que tienen uno precios medios de entre 60 y 100 euros.

En cuanto a colores, el que mejor parece encajar es el blanco, pero existen otros colores como el típico beige (abedul) de Ikea, o incluso marrón oscuro. Hace algún tiempo, también hacían cunas en otros colores (las recuerdo en verde clarito, que las dejaron tiradas de precio hace un tiempo, supongo que cuando decidieron dejar de vender cunas de colores). Como veis, tenéis para todos los gustos. Mi elección, estaba clara, ya lo sabéis.

cuna ikea

Además de la cuna en sí, deberéis comprar también colchones y ropa para la cuna. Ambas cosas las tenéis disponibles también en la sección de niños en Ikea, ya os hablaré sobre ellas

El modelo Gulliver de cuna en Ikea es uno de los modelos más vendidos. Resulta una adaptación de la cuna tradicional de barrotes de toda la vida. El material de la cuna Gulliver blanca es haya maciza con capas de barniz acrílico de color blanco. En el caso de coger la de color abedul, el material utilizado no es haya sino abedul, como era de imaginar.

Resulta una cuna cómoda y versátil. Sus dimensiones son de 123 cm de largo por 66 cm de ancho. Son las medidas estándar, que te permiten meter en su interior también un colchón estándar de 120 x 60 cm. En la propia web de Ikea te indican que por la seguridad de tu bebé debes utilizar una cuna con un colchón de la misma medida que la cuna. Parece una perogrullada, yo no concibo lo contrario, pero ya que lo indican, será porque no todo el mundo lo tiene en cuenta.

La altura de la cuna es de 80 cm, pero a este respecto hay que apuntar que es regulable a dos alturas. Cuando el bebé es pequeño y aún no se yergue o se pone de pie, la podéis montar en la altura superior, pero cuando empiece a erguirse, debéis montarla en la altura inferior, prácticamente a ras del suelo. A este respecto, os diré que nosotros la montamos inicialmente en la altura superior, pero durante los primeros 6 meses Henar no durmió en esta cuna, sino en una minicuna situada al lado de nuestra cama. Cuando quisimos cambiarla, la niña ya se erguía y resultaba peligroso tenerla en la parte superior, por lo que tuvimos que bajar la cuna al nivel inferior. Os comentaré también que en la guarde de Henar, en el aula de bebés, las cunas que tienen son precisamente este mismo modelo, el Gulliver blanco de Ikea. Desde que Henar empezó a la guarde con poquito más de cuatro meses, utilizó esta cuna allí pero siempre colocada en la altura inferior (más segura, claro está).

El montaje es sencillito, lo puede hacer una persona, aunque entre dos siempre resulta más fácil. Y el traslado a casa desde Ikea también, no resulta un paquete demasiado grande y se puede transportar en cualquier maletero normal de coche.

Además, tiene la ventaja de que su mantenimiento es sencillísimo. Muy fácil de limpiar, quitas el polvo con un trapo un poco húmedo y en paz. Como os contaba, la cuna lleva dos años largos montada en casa y os puedo asegurar que tras más de año y medio de uso está como nueva, fue una compra estupenda.

cuna ikea en detalle

El colchón y la ropa de cama yo también lo compré en Ikea, creo que resulta cómodo (lo compras todo a la vez) y además a muy buen precio.

En el tema colchones, la oferta de Ikea es amplia, con colchones muy básicos desde 12,99 euros hasta colchones muy Premium por 89,99 euros (que cuestan tanto como la propia cuna). Mi experiencia y mi recomendación es que en el término medio está la virtud. Creo que debemos comprar un colchón decente (nunca compraría el de espumilla de 13 euros para mi hija) e Ikea tiene colchones de gama media. Mi favorito (que es el que compramos, dos veces para ser más exactos, ya que en el pueblo nos dejaron una cuna pero el colchón era malo) es el Vyssa Skönt, que tiene 9 cm de grosor (el de 90 euros tiene sólo 1 centímetro más) y que da un resultado óptimo; además, ahora mismo cuesta 36,99 euros y tengo la sensación de que hace dos años era más caro, costaba 39,99 euros.

En cuanto al tema de ropa de cama, en Ikea también tienen una gran variedad de ropa de cama, tanto sábanas bajeras (en paquetes de dos y de colores), fundas nórdicas, edredones, almohadas, incluso protectores de cuna. A este respecto, os recomiendo que tengáis varios cambios (por lo menos 3) para evitar problemas. Y otra cosa que suele ser muy recomendable es un protector de colchón.

Llega un punto en el que los papás nos planteamos si pasar o no al niño o niña (que ya se supone que no es bebé) a la cama grande. Pero la cuna Gulliver de Ikea te permite tener un tiempo intermedio. Cuando creas que tu hijo o hija ya está preparado para pasar a la cama pero tienes miedo a que se caiga, no te viene bien cambiarle de habitación o comprarle una cama, o cualquier otra circunstancia parecida, te puede venir muy bien la posibilidad de convertir en cama la cuna Gulliver.

La cuna Gulliver tiene la posibilidad de quitar uno de sus laterales y dejar al niño durmiendo en la parte inferior de la misma, de manera que se habitúe a levantarse él solo y a no caerse. A este respecto, nosotros le hemos quitado a Henar el lateral de la cuna el día de su segundo cumpleaños, fue todo un hito para ella y está contentísima. Ya sale ella sola y sí, como era de esperar, se presenta en nuestra cama a mitad de la noche. Pero le da independencia, forma parte del aprendizaje y además, cuando se cae no se hace año. Para ello, le he puesto justo al lado de la cuna unos cuanto cojines con una manta por encima, que amortiguan el impacto si rueda. Pero como está prácticamente a ras del suelo, no hay peligro.

Como veis, resulta de lo más práctica y es fácil que la puedas utilizar y aprovechar durante dos años largos o tres (por extensión, ya que mide 1,20 metros, valdría hasta los cuatro incluso). Nosotros, probablemente la utilicemos hasta los 2 años y medio.

Desde luego, en cuanto a relación calidad-precio se refiere y el uso que le hemos dado en todo este tiempo, la cuna Gulliver es sin duda una de las mejores compras de productos para bebés que hemos hecho. Nos ha dado muy buen servicio y lo mejor es que sigue como nueva. Podrían usarla varios niños después sin problemas. De hecho, incluso he visto ideas chulas que reutilizan la cuna, convirtiéndola en un escritorio para niños (hay que echarle imaginación y buscarle varias vidas a las cosas en estos tiempos).Tiene sin duda las tres B: Bueno, Bonito y Barato. Es fácil de transportar, fácil de montar, da buen resultado, es bonita, queda bien en cualquier tipo de ambiente y es bastante atemporal (no creo que pase de moda). Además, una vez que dejes de utilizarla, cuando la desmontes, ocupa muy poquito espacio, por lo que puedes conservarla para más adelante si lo deseas.

Si estáis pensando en comprar una cuna, de verdad que el modelo Gulliver de Ikea es una opción estupendísima.

Trama Bebécar 635

Cuna Trama

Trama es la marca de mobiliario del Grupo Bébécar, muy conocido por sus cochecitos (sobre todo por el Vector, el Icon y el Reversus) y algo menos por sus sillas de seguridad en el automóvil. También comercializan otros elementos de puericultura, como algún colchón, una trona, andadores, cunas de viaje, etc.

En su web podemos ver todos sus modelos, muy variados en sus diseños de cunas y textiles, e incluso solicitar un catálogo de sus productos. Yo lo pedí en el año 2006 y era sencillo pero con toda la información. Como ya no lo tengo lo he vuelto a pedir este año, en cuanto lo reciba completo la opinión.

Es una marca de buena calidad, similar a otras también conocidas como Micuna o Alondra. Con cualquiera de ellas los papás pueden estar tranquilos comprando un producto a un precio razonable y que cumple con las normativas, además de tener la ventaja de existir numerosos modelos más clásicos y más modernos, adaptables a cualquier decoración

Además tanto Trama como las otras marcas que he mencionado, son fáciles de encontrar en cualquier tienda de puericultura y tienen buenos plazos de entrega. Eso sí, tened en cuenta si encargáis una cuna y no está en stock en la tienda, que los plazos rondan el mes y si hacéis el pedido en verano pueden tardar un poco más por el cierre de muchas fábricas del sector de la madera en el mes de agosto.

Trama fabrica en dos medidas, las más habituales, 120*60 y 140*70. Las más numerosas son las primeras, con unas 25 series que además tienen la posibilidad de combinar nueve tipos de madera con nueve colores de laca. Las posibilidades son inmensas. Sus modelos son variados, como he dicho, desde los más clásicos a los más modernos y depurados y van acompañados de elementos de mobiliario que se pueden coordinar con la cuna, así como de textiles a juego.

Además de las cunas convencionales tienen modelos convertibles en cama, en la medida más grande, 140*70, y también alguna minicuna.

Como mobiliario suelen incluir en la serie un armario de dos puertas, un perchero, una cómoda y un estante. No os voy a hablar de ninguno de ellos porque sólo tenemos la cuna y además la opinión sería eterna.

Los textiles a juego son muchos: edredones, protectores, bolsos con cambiador, sábanas, arrullos, capas de baño, canastillas, lámpara, cortinas, ropa para minicuna sacos, etc. Nosotros compramos el edredón, el protector de cuna y el bolso con cambiador. Os contaré un poquito sobre ellos.

Nuestra cuna es la del chucuchú, vamos, de la serie Tren (no confundir con la serie Locomotora). Se caracteriza por la decoración en el cabecero, un tren con dos vagones en bajorrelieve y con el interior lacado en el mismo todo que los bordes de los cabeceros. En 2006, cuando yo la compré, se fabricaba en tres tipos de lacado (verde pistacho, naranja y beige) y en varios acabados de madera. Yo elegí el abeto combinado con pistacho porque los colores iban bien con los de la habitación. Actualmente está disponible en la misma combinación que yo tengo y en otras dos: blanco y azul (para los detalles) y castaño y beige (para los detalles). Hace dos años nos costó 252 euros, ahora ronda los 275.

Está realizada en madera de pino maciza con barniz mate y lacado, ambos no tóxicos, cumpliendo las normativas de seguridad. También cumplen las distancias mínimas y máximas entre barrotes, lamas, en altura del somier a los bordes de la cuna, etc. A la hora de elegir el colchón habrá que tener en cuenta las medidas para que no queden espacios de más de 2 centímetros entre el interior de la cuna y el colchón. Con cualquier colchón de medida normalizada se cumplirá esta norma.

La cama viene desmontada, depende de la tienda donde la compres que te la lleven a casa y te la instalen o no. A nosotros nos la trajeron e instalaron pero después la hemos desmontado y montado en una ocasión y la tarea es bastante sencilla y no son necesarias las instrucciones, aunque vienen junto con la cuna. Si montáis la cuna por primera vez seguro que os vienen bien para la colocación de las guías del lateral móvil, pero una vez que las coloquéis, aunque luego se desmonte la cuna ya no es necesario quitarlas con lo que la tarea se vuelve mucho más sencilla.

El lateral movible puede montarse a ambos lados de la cuna, simplemente hay que colocar las guías (de plástico la superior y metálica la inferior) en el lado del cabecero que prefiramos y a continuación instalar el lateral. Es una buena idea ya que normalmente abordaremos la cuna desde un lado más que desde el otro y ahí debe estar el lateral.

Realmente no es un elemento que yo use mucho en la cuna, ya que suele estar siempre en la posición más alta para evitar caídas. Sin embargo, puede ser muy útil para hacer la cuna al niño por las mañanas si no eres muy alt@ y tienes el somier en la posición más baja.

Hablando del somier, tiene tres alturas, la superior para recién nacido y la inferior para cuando el niño logra ponerse de pie en la cuna. Nosotros no llegamos a usar la posición de arriba porque usó la minicuna los tres primeros meses y después pasamos directamente a la posición intermedia. En cuanto vimos que se ponía de pie en la cuna, no recuerdo bien pero quizás con ocho meses, cambiamos a la posición inferior. Para bajar el somier no hace falta desmontar la cuna, tan sólo aflojando los tornillos de los laterales y con un poco de maña se pude colocar en la altura adecuada. La posición más compleja es la inferior ya que el somier queda entre la guía de bajada del lateral móvil y cuesta un poco más encajarlo.

La cuna se puede usar con o sin patas. Es lo último que se pone así que hay tiempo de pensarlo. Yo ahora mismo la tengo con patas pero tengo claro que la próxima vez que la use se las voy a quitar. No me gusta tenerlas sin el freno porque Adrián, cuando está fuera de ella, la menea para todos los lados, tan sólo se lo quito para limpiar la habitación. Con el freno puesto (lo tienen las cuatro ruedas y se acciona bien con el pie) no es capaz de moverla pero yo sí que la muevo y, al arrastrar la rueda, el suelo queda marcado. En próximos usos mí opción será quitar las ruedas y colocar unos fieltros en las patas para deslizar la cuna sin dañar el suelo. Sin ruedas no creo que Adrián sea capaz de bailarla por la habitación.

Algo que me gusta de la cuna son los protectores de plástico transparente que lleva en los laterales, la típica zona donde los enanos suelen dejar los dientes marcados. Tienen un doble uso, protegen la cuna y protegen al niño, que no podrá mordisquear la madera y conseguir por la fuerza ningún trocito de cuna. Están situados en ambos laterales y tienen forma redondeada.

Las formas redondeadas están en toda la cuna, no tiene aristas duras ni picos que puedan hacer daño al niño o a los padres, todos los cantos y esquinas están “matados” para resultar más seguros.

Por ponerle una pega quizás me quedo con que los tornillos quedan muy a la vista, no queda feo pero bueno, hay modelos en los que están más disimulados. No llevan embellecedores ni tapas porque son elementos muy peligrosos ya que los niños son expertos en arrancar estas cositas tan diminutas y tragárselas.

Sobre su resistencia no tengo pegas. Los tornillos siguen en su sitio, como el primer día; los he revisado en alguna ocasión por seguridad y no se han movido ni un pelo. El lateral movible lleva un sistema fácil para el adulto pero imposible de accionar por el niño, ya que requiere de las dos manos y de un poco de presión por la parte de abajo, a donde el niño no puede llegar. Tiene un poquito de holgura, la justa para que se deslice por el carril pero no es peligrosa para el niño por mucho que intente mover el lateral.

La madera desde luego no es la mejor, el pino es blando y no se puede comparar por ejemplo al roble pero para el uso que se le da a nosotros nos ha sobrado; a pesar de algún golpe que otro está como nueva y lista para usar por unos cuantos enanos más. También se ha notado en el precio ya que no cuesta lo mismo el pino que el roble. Como curiosidad, hablando del pino, está fabricada en Portugal, país de donde vienen gran cantidad de los muebles de pino que se venden en España.

No quiero extenderme más, os podría contar el número de tornillos que lleva, las tuercas, tacos y demás, pero tampoco es plan. En la tienda, si son un poco enrollados, os la llevan y montan, y sino pues pasáis una tarde entretenida parecida a aquel anuncio de la pareja montando un mueble de Ikea.

Cómo elegir una cuna

cuna barata

Los criterios a la hora de elegir una cuna son muy variados: estéticos, funcionales, económicos, etc. Yo tenía claras un par de cosas, no me quería gastar una barbaridad en la cuna (léase 1000 euros, que las hay) y quería un cuna sencilla, nada de convertibles ni medidas raras. Ya tenía la habitación del niño más o menos organizada, con sus muebles para cuando sea un poco más mayor y simplemente quería una cuna normal y corriente, que se adecuase un poco a la estética de la habitación, que estuviera homologada, por supuesto, y que cumpliera unos mínimos de calidad y funcionalidad, tales como varias alturas de somier, lateral movible, etc.

No iba buscando marcas en concreto, navegando por Internet encontré un modelo que más o menos me gustaba y luego, en la tienda donde compré la mayoría de las cosas de Adrián, resultó que trabajaban con esta marca y que además tenía un precio muy ajustado, así que me decidí.

Como ya he comentado, los criterios son muchos y todos muy válidos. Lo fundamental es que la cuna esté homologada, pero vamos, que a no ser que la compréis en un mercadillo o en un rastro, en principio todas las cunas compradas en tiendas de puericultura o grandes almacenes están homologadas. Para tener la homologación correspondiente (UNE EN 716) han de cumplir una serie de requisitos tales como la no toxicidad de los materiales (para los plásticos siguen la normativa UNE EN 71-3-96), una distancia mínima (45 mm) y máxima (66 mm) entre barrotes, entre lamas del somier (6 cm máximo), una altura mínima entre el somier y el final de los barrotes en las distintas posiciones, si tienen ruedas al menos dos deben poder bloquearse, un largo (al menos 20 cm más que la altura del niño) y un ancho (60 cm) mínimos, etc. Con metro en mano podemos comprobar en cualquier cuna de exposición si cumple la normativa (normalmente sí lo hacen).

Hay gente que busca una cuna normal, para usar unos meses o incluso un par de años, hasta pasar al niño a su cama. Después se desmonta y se guarda o se reutiliza con otro retoño. Otras personas buscan cunas convertibles, sobre todo en casas más pequeñas en las que hay que aprovechar muy bien el espacio y no hay sitio para guardar cunas que ya no se utilicen. En este caso son una estupenda opción estas cunas convertibles, sólo hay que tener en cuenta que suelen ser más caras (bastante más) que un modelo normal y que las medidas son algo más grandes, lógico, para que el niño pueda usarlas más tiempo como cama. Una cuna normal suele tener 120*60 cm o 140*70, mientras que las convertibles van de la segunda medida hacia arriba. Esto hace que en ocasiones sea más complicado encontrar sábanas y ropa de cama o que tengamos que comprar la que nos vende la marca de la cuna, que también suele ser más cara.

La ropa de cuna “normal” suele ser la de 120×60 y también encontramos fácilmente la de 140×70, medida que se está popularizando bastante.

Teniendo en cuenta el precio os diré que hay de todo, desde los ciento y poco euros en los modelos más básicos de los grandes almacenes o tiendas de puericultura (en Prenatal hay una por unos 190 euros) hasta los casi mil euros de las cunas más exclusivas tipo Stokke, Leander, etc. Y hablo sólo de la cuna, de la estructura, ya que no suele incluirse en el precio ni el colchón ni los textiles y coordinados.